Gradualmente se ha ido extendiendo sus servicios, unas veces como una decisión de sus directivos, como en el caso de supermercados y droguerías y en otros porque el mismo Estado ha visto que tienen la capacidad para prestar servicios a la población de bajos ingresos, en el que las entidades oficiales no lo hacen bien y el sector empresarial privado no parece estar interesado.
De esa manera, se han ido consolidando como si fueran un grupo económico, pese a que no existe integración entre ellas, sino en casos excepcionales, dada su cobertura regional.











